martes, 3 de enero de 2017

Construir Confianza en Ti Mismo: 7 Claves para una Personalidad Positiva

Tus pensamientos son los que definen tu carácter, tu personalidad y casi todo lo que te sucede en la vida. Cuando alimentas tu mente con afirmaciones positivas, información, libros, conversaciones, programas de audio y pensamientos, desarrollas una actitud y personalidad más positiva. Te vuelves más influyente y persuasivo. Disfruta de mayor confianza y autoestima.
Cuando tomas una decisión clara e inequívoca de que vas a tomar el control total sobre tu mente, elimines las emociones negativas y los pensamientos que te han contenido en el pasado, y te conviertas en una persona completamente optimista, podemos entonces hablar de una verdadera transformación personal.
El entrenamiento mental es como el entrenamiento físico. Desarrollas altos niveles de autoestima y una actitud saludable con disciplina y mucha práctica. Aquí están las siete claves para convertirte en una persona completamente positiva:
1) Afirmaciones Positivas
Háblate a ti mismo positivamente, controla tu diálogo interno y utiliza afirmaciones positivas formuladas en tiempo positivo, presente y personal: ¡Me gusto a mí mismo!, ¡yo puedo hacerlo!, ¡me siento fenomenal!, ¡yo soy responsable!... Se cree que el 95% de nuestras emociones están determinadas por la manera en que nos hablamos a nosotros mismos durante el día. El triste hecho es que si conscientemente no te hablas a ti mismo de una manera positiva y constructiva, por defecto, pensarás en cosas que te harán infeliz o te causarán preocupación y ansiedad. Tu mente es como un jardín, si deliberadamente no plantas flores y las cuidas, la maleza crecerá sin ningún estímulo en absoluto.
2) Visualización Positiva
Tal vez la capacidad más poderosa que tú tienes es la capacidad de visualizar y ver tus metas ya realizadas. Crea una imagen clara y emocionante de tu meta y tu vida ideal, y reproduce esta imagen en tu mente una y otra vez. Toda mejora en tu vida comienza con una mejora en tus imágenes mentales. Al verte a ti mismo en el interior, tú estarás más en el exterior.
3) Gente Positiva
Tu elección de las personas con las que vives, trabajas y te relacionas tendrá más impacto en tus emociones y tu éxito que cualquier otro factor. Decide hoy asociarte con los ganadores, con personas positivas, con personas que son felices y optimistas y que van a algún lugar con sus vidas. Evita personas negativas a toda costa. Las personas negativas son la fuente principal de la mayoría de la infelicidad de tu vida. Establece que a partir de hoy en adelante, no vas a tener personas estresantes o negativas en tu vida.
4) Comida Mental Positiva
Al igual que tu cuerpo es saludable en la medida en que consumes alimentos saludables y nutritivos, tu mente es saludable en la medida en que la alimentas con "proteína mental" en lugar de "dulces mentales." Lee libros, revistas y artículos que son educativos, inspiradores o motivacionales. Alimenta tu mente con información y nútrete de ideas que son edificantes y que te hacen sentir feliz y más seguro de ti mismo y tu mundo. Escucha música y programas de radio positivos y constructivos. Alimenta tu mente continuamente con mensajes positivos que te ayuden a pensar y actuar mejor y hacerte más capaz y competente en tu campo. Ve películas aleccionadoras, programas de televisión educativos, cursos en línea y otros materiales que mejoren tu conocimiento y te hagan sentir bien contigo mismo y con tu vida.
5) Desarrollo y Formación Positiva
Casi todo el mundo en nuestra sociedad comienza con recursos limitados, a veces sin dinero en absoluto. Prácticamente todas las fortunas comienzan con la venta de servicios personales de algún tipo. Todas las personas que están en la cima hoy estuvieron alguna vez en el fondo, y a veces cayeron al fondo varias veces. El milagro del aprendizaje a lo largo de toda la vida y el desarrollo personal es lo que te lleva desde trapos a riquezas, de la pobreza a la opulencia y del fracaso al éxito y la independencia financiera. Cuando te dediques a aprender, crecer y ser cada vez mejor y más eficaz en tus pensamientos y acciones, tomarás el control completo de tu vida y aumentarás dramáticamente la velocidad en la que te mueves para alcanzar mayores alturas.
6) Hábitos Positivos de Salud
Cuida tu salud física y bienestar. Establece hoy que vas a vivir a los ochenta, noventa, o cien años de edad y todavía estarás bailando por las noches. Consume alimentos saludables, naturales y nutritivos, come con moderación y adecuado balance. Una dieta nutricional tendrá un efecto inmediato y positivo en tus pensamientos y sentimientos. Haz ejercicio regularmente, por lo menos 200 minutos de movimiento por semana, como caminar, correr, nadar, andar en bicicleta o hacer ejercicio en el gimnasio. Cuando te ejercitas regularmente, te sientes más feliz, más sano y experimentas niveles más bajos de estrés y fatiga que una persona que se sienta en el sofá y ve televisión toda la tarde. Adicionalmente, descansa y relájate. Necesitas recargar tus baterías frecuentemente, especialmente cuando estás pasando por períodos de tensión o dificultad. Algunos de los factores que nos predisponen a emociones negativas de todo tipo son los malos hábitos de salud, la privación del sueño, la falta de ejercicio y el trabajo sin parar. Busca el equilibrio en tu vida.
7) Expectativas Positivas
Practicar la Ley de Atracción es una de las técnicas más poderosas que puedes utilizar para convertirte en una persona positiva y para asegurar resultados positivos y exitosos en tu vida. Haz que tus expectativas se conviertan en tus propias profecías auto-realizadoras. Cualquier cosa que esperes, con confianza, puede entrar en tu vida. Debido a que tú puedes controlar tus expectativas, siempre debes esperar lo mejor. Espera tener éxito. Espera ser popular cuando conozcas a gente nueva. Espera lograr grandes metas y crear una vida maravillosa para ti. Cuando constantemente esperas que cosas buenas sucedan, rara vez te sentirás decepcionado.


martes, 27 de diciembre de 2016

Cinco Pasos para Alcanzar Nuestras Metas

Aprender a establecer, mantener y cumplir nuestra metas es esencial para el funcionamiento de cada negocio, proyecto o propósito. Las ventas, la planificación y la comercialización no van caminar sin un plan sólido y unos objetivos bien establecidos. Las metas proporcionan dirección y una visión clara. La gente sin metas tiene dificultades para ver el panorama general de su éxito y no puede mantenerse enfocado. Aquí hay cinco pasos para mantenernos comprometidos en un proyecto y construir un puente que nos ayude avanzar desde donde estamos ahora a donde queremos estar en el futuro:

Paso 1: Empezar con un sueño
El primer paso de establecer metas es soñar con todo lo que se necesita para poner en marcha un proyecto. Los sueños no tienen que ser realistas en este momento, por lo que se debe evitar limitar nuestro proceso de pensamiento. Es el momento perfecto de darle rienda suelta a todas las posibilidades porque no hay límites en las aspiraciones. Se puede comenzar escribiendo los pensamientos y las proyecciones del plan después de cinco años. No debemos preocuparnos de cómo llegaremos allí, sólo anotemos cada pensamiento y posibilidad, sea grande o pequeña.
Paso 2: Considerar todas las posibilidades
Después de escribir las posibilidades, ahora es el momento de reflexionar sobre cada una de ellas. Analicémoslas y compartámoslas con nuestros amigos. Durante este ejercicio descubriremos aún más posibilidades y oportunidades de crecimiento. Después de descubrir nuestras metas, tratemos de centrarnos en una idea significativa y hacer un resumen de lo que pensamos que pueda ser una parte del éxito de esa meta. Utilicemos elementos como mapas de palabras, mapas de pensamiento, organizadores gráficos o cualquier cosa que ayude a conceptualizar los planes.
Paso 3: Ordenar las opciones
En este paso tendremos que comenzar a ordenar todas las ideas y posibilidades del proyecto planteado anteriormente. Es muy importante para clasificar las ideas en algunas categorías de importancia. Coloquemos las ideas más prácticas y útiles en la parte superior de la lista, y todo lo demás va abajo. Entonces, hacer lo que siempre es mejor hacer en papel: RASGARLO. Rasgar cualquier cosa que no esté en el “top ten”. A partir de ahora, nos centraremos sólo en las diez mejores ideas de la lista. Estos son los objetivos con los cuales viviremos, respiraremos, comeremos y dormiremos hasta que los hayamos alcanzado y superado.
Paso 4: Crear un plan de enfoque
A estas alturas ya tendremos una lista de objetivos específicos, alcanzables, basados en el tiempo y relevantes. Comencemos con el primer objetivo que hemos escrito y elaboremos un plan de acción para cumplirlo. Una vez que hayamos hecho esto, continuemos con los demás objetivos. ¡NO DEBEMOS ESPERAR! Es importante comenzar a trabajar en ellos de inmediato. No sintamos que tenemos que correr a través de nuestra lista: pasar a la segunda meta una vez que el primero se ha alcanzado. Terminemos todos los elementos descritos en nuestro proyecto antes de seguir adelante. De esa forma seremos capaces de centrarnos en un elemento, en lugar de varios a la vez.
Paso 5: ¡Celebrar!

Después de haber completado el primer objetivo, ¡decirle al mundo al respecto! No seamos tímidos, acabamos de hacer una gran cosa. Compartámoslo en nuestro sitio web, en nuestras redes sociales y a cualquier persona interesada. No sólo recibiremos palabras de aliento, sino que gente disfruta cuando los demás están de buen humor, ¡porque es contagioso! Lo más probable es que ganemos un nuevo seguidor intrigado por lo que vamos a hacer a continuación. ¿Entonces, qué esperamos? ¡Comencemos a soñar!

martes, 20 de diciembre de 2016

Cuatro Consejos para una Planificación Estratégica Efectiva

No ha nacido una gran estrategia sin una reflexión cuidadosa. Es por eso que el proceso de planificación de una estrategia en sí es un vehículo importante para establecer prioridades, tomar decisiones y establecer planes de crecimiento. Pero para muchas empresas, la actividad se ha convertido en un presupuesto lleno de muchos adornos en forma de análisis, gráficos y presentaciones pero con muy poca sustancia significativa que pueda traducirse en acción. Aquí hay cuatro pasos que se pueden cumplir para hacer un mejor uso del tiempo que se dedica a la planificación de una estrategia:
Realizar pruebas de campo. Los planes estratégicos implican necesariamente la hipótesis de que determinados resultados (aumento de los ingresos, márgenes mejorados, mayor ROI) se darán de un conjunto de iniciativas. Pero con demasiada frecuencia esas estimaciones están respaldadas por investigaciones secundarias o suposiciones en lugar de pruebas de campo. Como resultado, los colaboradores o inversionistas se sienten incómodos entrando en acción o comprometiendo recursos, prefiriendo quedarse con el negocio que conocen más que con las posibilidades que pueden o no funcionar. Para superar esto, se debe incluir experimentos específicos a corto plazo, cuyos resultados comunicarán lo que funciona y lo que no funciona.
Evitar el lenguaje difuso. Los planes estratégicos a menudo están llenos de frases vacías como "Aproveche nuestras capacidades operativas de clase mundial" o las aspiraciones de rascarse la cabeza como "Reformular nuestra estrategia de precios y comercio para impulsar eficazmente la demanda mientras se mantiene el acceso a los mercados". No tienen una idea clara de lo que necesitan para tener éxito. Para contrarrestar esta dinámica, es necesario evitar palabras y frases como "apalancamiento", "sinergia", "desintermediación" o "robusto", al menos no utilizarlas todas a la vez.
Escapar de la plantilla. Las plantillas son a menudo un accesorio estándar de la planificación estratégica. Idealmente obligan a considerar temas importantes (análisis competitivo, cambios en los mercados externos, etc.) y comparar más fácilmente los datos. Pero el uso rígido de las plantillas puede llevar a enfocar el plan estratégico a sólo cumplir con los requisitos corporativos en lugar de utilizarlo para el análisis sobre cómo planean hacer crecer un determinado negocio. El resultado puede arrastrar ser ideas obsoletas, respuestas rotatorias y planes que no capturan completamente las oportunidades que una organización necesita abordar.
Hacer preguntas estimulantes. En teoría, la planificación estratégica debe fomentar intensos debates y discusiones, pero cuando el proceso está rígidamente estructurado, y los documentos son densos con los datos, el diálogo puede ser limitado. Para superar esto, es importante hacer preguntas difíciles cuando se presentan los planes y hacer esto de una manera que pueda conducir a respuestas sin guión que enriquecerán el pensamiento y aumentar el nivel de confianza de todos en avanzar. Algunos ejemplos son: ¿Cuáles son las principales 2 o 3 cosas que deben ir bien para que esta estrategia funcione? Si perseguimos esta estrategia, ¿qué estamos decidiendo no hacer? o ¿qué capacidades específicas necesitaremos desarrollar para que este plan tenga éxito?

El proceso de planificación estratégica es una parte importante del ritmo operativo de la mayoría de las organizaciones. El desafío del liderazgo, sin embargo, es asegurarse de que es algo más que un simple ejercicio corporativo.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Profesionales 2.0

Son muchos los cambios que internet ha traído a la vida de los seres humanos, en especial en los nuevos hábitos de socialización, comunicación y búsqueda de la información. Con la irrupción del mundo 2.0, personas en todo el mundo están compartiendo datos a través de las redes sociales, haciéndose fans de productos de consumo masivo en Facebook, opinando de política en Twitter, compartiendo sus experiencias gastronómicas en Instagram y hasta transmitiendo su vida en tiempo real en Snapchat. Hay un nuevo modelo de comunicación en el cual las personas interactúan de forma inmediata y se expresan a través de la red, incluso como clientes de una empresa o consumidores de productos y servicios. Y si los consumidores están caminando en esa dirección, es lógico pensar que las empresas deben seguirlos. Sin embargo, hacerles un simple “follow” a los posibles clientes de una empresa en la red no basta. El flujo de comunicación ha cambiado. Las empresas acostumbradas a decir, ahora tienen que escuchar. Hoy día el 25% de lo que aparece en internet sobre una marca es generado por los mismos usuarios. Este hecho sólo significa una cosa: las empresas no pueden evadir este factor y deben ser las primeras en estar en las redes sociales. Es así como las redes sociales, que inicialmente surgieron como plataformas sociales personales, hoy día están optimizando sus plataformas para ofrecerle a las organizaciones las herramientas adecuadas para posicionar su marca en el espacio de los medios sociales digitales.


Este reto que las empresas se han propuesto para abrirse camino en el mundo 2.0, ha generado una nueva tendencia en el mercado laboral. En los últimos años, han emergido nuevas profesiones dedicadas exclusivamente a entender la imagen de las marcas en las redes sociales e internet. Inicialmente surgieron los asesores o consultores en mercadeo viral. Hoy día, uno de los cargos que ha tenido mayor relevancia es el denominado Community Manager (o gestor de comunidades), quien es la voz en la red de la comunidad hacia la empresa y viceversa: la voz en la red de la empresa hacia la comunidad. El community manager es la persona que se convierte en un líder de opinión que representa a la empresa en el dinámico intercambio de información en las redes sociales. Un profesional que internalice el espíritu de la compañía, sea activador de la comunicación y esté atento a lo que está diciendo la gente sobre la marca o sus productos para crear estrategias que fortalezcan las relaciones marca-audiencia.
Además del community manager, la profesión que está muy en boga es el Social Media Manager (gerente de medios sociales) alguien que no sólo representa la voz de la empresa en la opinión pública virtual, sino que es capaz de armar equipos de trabajo especializados y diseñar planes estratégicos que van desde encontrar comunidades de interés y posibles personas influyentes, hasta promociones. Conjuntamente existen otras profesiones cada vez más especializadas como el CBO (Chief Blogging Officer) o responsable del blog corporativo; el Director de Usabilidad quien diseña y evalúa la web corporativa para que sea más sencilla, agradable y funcional; y el SEO (Search Engine Optimizer) cuya función es el posicionamiento de las marcas en los buscadores web como Google.

La rápida evolución que ha tenido la plataforma digital está conduciendo a muchas compañías a crear unidades gerenciales sólo dedicadas al manejo de las redes sociales o páginas web. En algunos casos, son áreas dependientes de las comunicaciones corporativas o de las gerencias de mercadeo; en otras, gerencias independientes para la gestión de las redes sociales. Sin mencionar que la dinámica de trabajo ha dado un cambio de 360 grados: hoy día los gestores de redes sociales pueden desempeñar su labor de manera remota y desde cualquier parte del mundo, reduciendo costos de infraestructura, transporte, etc. Algo que jamás nos hubiésemos imaginado hace tan sólo 15 años atrás.

martes, 6 de diciembre de 2016

El Impacto de la Cultura Organizacional

La cultura es un modelo de creencias y expectativas profundamente mantenidas en común por los miembros de una organización. Estas creencias a su vez dan lugar a valores que son apreciados por la organización y sus miembros. Estos valores a su vez dan lugar a normas específicas para un lugar y un tiempo determinados evidenciadas en el comportamiento de cada integrante. Este comportamiento normativo a su vez constituye las bases para la validación de las creencias y valores de los que provienen las normas. Este circuito cerrado creencias-valores-normas-creencias es el proceso de desarrollo cultural y explica la tenacidad que exhibe la cultura.
El impacto de la cultura de una organización sobre el proceso de desarrollo de un plan estratégico es considerable. Estos efectos pueden ser directos o indirectos, pero en cualquier caso necesitan ser comprendidos y administrados a los efectos de conducir un proceso de planeación exitoso y asegurar que de ese proceso surja un plan útil.
Primero y posiblemente lo más importante debemos preguntarnos si la organización considerará seriamente comprometerse en un plan estratégico. Las corporaciones que tienen una fuerte cultura “macho alfa”, tipificada por la creencia de que la organización es lo suficientemente dura para sobrevivir, cualquiera sea su entorno, y florecer a pesar de tal adversidad, usualmente no tienen la disposición de por lo menos comenzar un proceso de planeación serio, debido a que tienen la extrema perspectiva de que la planeación es para personas sin carácter. Cuando tales organizaciones son forzadas por las circunstancias a entrar en un proceso semejante, usualmente a través de la presión de algún organismo de supervisión o de contribuyentes financieros, simplemente no toman seriamente la actividad.
Una segunda influencia de la cultura organizacional sobre el desarrollo de un plan estratégico está relacionada con el realismo implícito en el proceso en sí. Organizaciones con una cultura que evita ordinariamente confrontar realidades adversas, encontrarán difícil sino imposible, la necesidad de meditar objetivamente en las fases de auditoría del desempeño. Asumen alegremente que las cosas serán mejores de lo que son, que los obstáculos pueden ser siempre superados y que la realidad puede ser “mágicamente” reconstruida. Un error comúnmente cometido por tales organizaciones es creer que su propia cultura puede ser ajustada a la estrategia y no al revés. La realidad es que la estrategia usualmente está limitada y se ajusta a la cultura existente.
Una organización que asuma que su misión es crecer a través de la adquisición de otras compañías, que los detalles operativos se cuidarán a sí mismos, que el crecimiento en ingresos y ganancias son la única medida importante y que burlar las regulaciones son las mejores tácticas para lograr el éxito, puede experimentar problemas por continuar implementando esta estrategia debido a que su cultura le impedirá tomar las medidas correctivas necesarias.
El rol central de la cultura en la vida de una organización no puede ser enfatizado de más. Un claro ejemplo es el siguiente: una fábrica de bajo costo, a efectos de proteger y aún expandir su participación en el mercado, ha sido un despiadado recortador de costos, reacio a contratar personal y tolerante de la calidad mediocre. Después de todo, como dice la compañía, “usted recibe por lo que usted paga, ¿qué puede usted esperar de una fábrica de bajo costo?”. En los últimos años sin embargo ha encontrado algunas resistencias de sus clientes cuyos requerimientos han sido aumentados por las elevadas expectativas de los usuarios. Basados en estos nuevos requerimientos de calidad, empezó a adoptar una estrategia de mejoramiento de calidad de su producto asumiendo que pocos cambios en el proceso de fabricación lograrían este propósito. La idea de que sería necesario reemplazar su cultura de recorte de costos por una cultura orientada a la calidad solamente apareció cuando el esfuerzo inicial de mejoramiento de la calidad falló y se empezó a entender qué implica producir productos de alta calidad. Una vez comprendido lo anterior, la organización pudo decidir si tenía o no los recursos y el deseo de hacer los cambios necesarios o si existían otras estrategias que estuvieran más en línea con su cultura. Si bien el proceso de planeación estratégica puede cambiar partes de la cultura, es un proceso que lleva tiempo y esfuerzo.

Aunque millones de dólares en costos directos han sido gastados en este esfuerzo y los costos indirectos son incalculables. Desde que pocas organizaciones pueden dedicar este nivel de recursos a cambiar la cultura organizacional y tan pocas conocen la forma de encararlo, la mayoría de los esfuerzos por cambiar la cultura son mucho más modestos en función de reestructurar el esquema estratégico corporativo lo cual genera excelentes resultados.

10 Consejos para una Campaña de Marketing Eficaz

“Si no construyes tus sueños, alguien te contratará para que le ayudes a construir los suyos.”   Dhirubhai Ambani . No importa...